La Izquierda Democrática es
el ámbito de donde deben surgir la defensa y la promoción de los nuevos
derechos, esos que garantizan las libertades de las personas y que ponen a
prueba los esquemas tradicionales, coincidieron autoridades, legisladores,
feministas y políticos de México y América Latina.
Previo a la clausura del
Primer Encuentro Internacional: La Izquierda Democrática, que en su último día
de actividades se celebró en Acapulco, Guerrero, se destacó la importancia de
que las fuerzas progresistas reconozcan las diferencias de quienes aspiran
gobernar y establezcan una agenda de acciones enfocadas a garantizar
libertades, los derechos, la equidad de género y la libre elección de cada
persona.
La secretaria de Trabajo del
Distrito Federal, Patricia Mercado Castro, señaló que en México la gente espera
que la izquierda pueda gobernar el país pero para ello se demanda de una fuerza
congruente con sus principios -justicia, libertad, laicidad, pluralismo,
diversidad, tolerancia y autonomía- y que asuma definiciones en torno a la
defensa de los derechos sociales y políticos.
"Para que el pluralismo
no devenga en fragmentación, la izquierda democrática hace gobernable esta
diversidad", aseguró.
Remarcó que una izquierda
moderna y democrática no sólo reconoce sino también impulsa los derechos de los
pueblos y las personas indígenas; el acceso y uso de las tecnologías y el
derecho al medio ambiente, la defensa del Estado laico, la regulación del
trabajo sexual, el reconocimiento del trabajo doméstico y asumir el debate a
temas descalificados por otras fuerzas como es la legalización de las drogas,
el derecho a la interrupción legal del embarazo y la aceptación de las
preferencias sexuales.
"Debemos ser
congruentes y no titubear, que nadie tenga duda de cómo votará un integrante de
la Izquierda Democrática; que nadie tenga duda de cómo actuará ante estos
derechos", enfatizó.
Señaló que para garantizar
una sociedad plena y con democracia se debe reconocer todos estos derechos y e
incluir en la agenda temas de género que reconozca el trabajo sexual, el
derecho a la interrupción legal del embarazo, la paridad en la vida pública,
derecho a la identidad sexual.
Como parte de la Mesa
Temática "Nuevos derechos políticos y sociales en la perspectiva de la
izquierda", la senadora Angélica de la Peña, remarcó que si bien cada
persona es única y todos somos diferentes, las izquierdas progresistas,
modernas y democráticas deben garantizar que no exista obstáculo alguno para
ejercer lo que tenernos derecho desde el nacimiento.
Subrayó que una de las
grandes diferencias de la izquierda con relación a otras expresiones políticas
es que trabaja para visibilizar todos y cada uno de los derechos de las
personas. En ese deber, acotó, debe garantizar la erradicación de la falta de
justicia hacía las mujeres así como la diversa discriminación que se padece por
ser pobre.
Remarcó que las Izquierdas
deben ser las primeras en discutir el significado del androcentrismo toda vez
que "no hay manera de que seamos de izquierda si no reconocemos la
equivalencia humana, y un elemento que debe reconocer las luchas de la
izquierda es erradicar desde la raíz, estructuras sociales que determinan
comportamientos culturales".
El coordinador de la organización
no gubernamental El Abrojo en Uruguay, Gustavo Leal, advirtió que reconocer
derechos es gratis pero garantizar su ejercicio implica tener dinero y para eso
las izquierdas deben lograr consensos con todas las fuerzas y convencer a la
gente de que vale la pena invertir en éstos.
Remarcó que esta nueva
agenda de derechos vino para quedarse a fin de generar más autonomía y el
disfrute de la vida. Por ello, enfatizó, "el placer y el buen vivir se
tiene que incorporar en la agenda de la izquierda. El vive y se feliz es el
desafío de la izquierda".
Lamentó que el
conservadurismo en la defensa y reconocimiento de los derechos mencionados no
sea una actitud exclusiva de la derecha toda vez que hay actitudes
conservadoras también desde la izquierda.
"Hay mucha hipocresía
también en la izquierda que en realidad es a veces más conservadora,
reaccionaria y puritana que la propia derecha. La derecha también es hipócrita
pero es coherente con su interés de la conservación del status quo, la
desigualdad y la opresión", dijo.
Criticó a quienes mantienen
la convicción de ser progresista para una cosa y conservadores para otra:
"hay otra categoría de hipócritas quienes mantienen práctica de liberal y
un discursos conscientemente conservador. Estos hipócritas por convicción creen
que lo hacen para legitimarse ante algunos votantes".
Remarcó la importancia que
las izquierdas han tomado en América Latina para impulsar temas controvertidos
pero necesarios como es la legalización de la interrupción legal del embarazo y
el consumo de mariguana.
Compartió que en Uruguay
desde 2013 se reguló el mercado e la mariguana "porque hemos decidido que
las personas tienen la libertad a elegir con qué planta relacionarse". En
tanto que también e avaló el aborto pues "creemos que con esto las mujeres
obtuvieron el reconocimiento a su derecho de elegir cuántos hijos pueden
tener".

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