Con un llamado desterrar el
radicalismo y el fanatismo, así como dejar de depender de los
"caudillos" y volver a las raíces que le dieron origen, concluyó este
domingo en el puerto de Acapulco, Guerrero, el Primer Encuentro Internacional
de la Izquierda Democrática
Durante siete días, las y
los participantes nacionales e internacionales, reconocieron que la izquierda
democrática y moderna tiene diversos pendientes como son resolver los problema
de la pobreza y la equidad social, la defensa del salario de los trabajadores y
encabezar la lucha para garantizar derechos y libertades como es la
legalización de la mariguana y la interrupción legal del embarazo.
Además, escuchar a la gente,
dignificar el trabajo político, alejar su acción política de los radicalismos y
dejar de depender de los "caudillos", porque ha quedado claro que en
una sociedad compleja, heterogénea y desigual, ningún actor o corriente debe
arrogarse para sí la representación de la ciudadanía, el pueblo y la sociedad.
En México, la izquierda debe
ser democrática y dialogante, respetar al adversario y dejar de ser intolerante
y fanática, afirmó el historiador mexicano Enrique Krauze, quien participó en
el Primer día de actividades.
En ese marco, el ex Rector
de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, dijo que la izquierda debe ser capaz de
convocar a mujeres y hombres de clases distintas y opiniones diferentes y
apostar a la educación como una palanca de desarrollo y motor del cambio, que
garantice la equidad e igualdad.
Para el político colombiano
y ex militante del grupo armado insurgente M-19 y uno de los impulsores del
acuerdo de paz para su país, Antonio Navarro Wolf , la política de alianzas ha
permitido llegar al poder a las izquierdas tanto en Europa como América Latina,
sin embargo en ocasiones la izquierda radical u ortodoxa "tiende a generar
más complicaciones que soluciones".
Mientras, el escritor
mexicano Héctor Aguilar Camín conminó a la izquierda a encabezar la exigencia de
poner un alto a la injerencia de Estados Unidos en la lucha contra las drogas
en México y a sumir con liderazgo la promoción de una despenalización del
consumo de la mariguana.
El político mexicano, Jorge
Castañeda, expresó que la izquierda en América Latina no debe regalarle el tema
de la seguridad a la derecha y en México debe adoptar una postura más fuerte en
torno a la legalización de las drogas y el combate a la agenda
"prohibicionista" y "punitiva" que Estados Unidos ha impuesto
en el país.
El vicepresidente de
Bolivia, Álvaro García Linera, opinó que el deseo de la izquierda por arribar
al poder y al gobierno tiene que ir acompañado de un horizonte común hacia el
futuro en donde estén incluidas todas las izquierdas, pues "nos estamos
peleando cuando ni siquiera tenemos horizonte, nos estamos peleando en la
derrota", acotó.
José Woldenberg, ex
presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), consideró a su vez que ha
llegado el momento de preguntar y discutir con seriedad sobre la funcionalidad
del sistema presidencialista en México debido a la existencia de un pluralismo
equilibrado, así como sobre la edificación de un gobierno de coalición.
El catedrático del Tecnológico
de Monterrey, Octavio Islas Carmona, resaltó en su oportunidad que el Partido
de la Revolución Democrática (PRD) se engaña al suponer que "permanecer es
triunfar" y a falta de un gran proyecto, considera que la apuesta "es
por un gran caudillo".
Ejemplo de ello, es que
"(Andrés Manuel) López Obrador está dispuesto a implantar los records “Guinness”
impuestos por Cuauhtémoc Cárdenas como candidato presidencial de la izquierda
en México".
Al hacer una autocrítica de
los 25 años de vida del PRD, su dirigente nacional Jesús Zambrano Grijalva,
reconoció que el partido tiene ante sí, el reto de consolidarse como la
principal fuerza política del país o ser la "columna vertebral" de un
espectro de fuerzas democráticas progresistas y de izquierda que, a través de
una amplia coalición, gane la voluntad ciudadana expresada en las urnas.
Por su parte, Raúl Trejo Delarbre
advirtió a la izquierda que la televisión ni las redes sociales garantizan
presidentes ni triunfos electorales y les invitó a hacer uso efectivo de la
comunicación política empleando esta como una herramienta.
Investigadores, académicos y
legisladores también vertieron sus comentarios, críticas y propuestas para la
izquierda. Ejemplo de ello fueron los investigadores Juan Cristóbal Cruz y
Marco Estrada, así como el senador Zoé Robledo quienes coincidieron que la
izquierda debe reconocer que el autoritarismo es un peligro y un problema real,
por lo que debe retomar su tradición y raíces, abrirse a la crítica y
garantizar el ejercicio de las libertades, así como asegurar la calidad de sus
representantes.

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